Dormir o no dormir…ese es el dilema

Image by Gerd Altmann from Pixabay

¿Cuánto tiempo funciona tu carro luego de que se enciende la señal de reserva del tanque de gasolina? No mucho, ¿verdad?

Cuando era pequeña tenía un juego con mi papá. Cuando le cambiaba las llantas al carro, yo decía que tenía zapatos nuevos, y cuando llenaba el tanque de gasolina, el carrito estaba comiendo. Ahora, pienso que el combustible también podía ser el equivalente a nuestra energía…

Si le preguntas a cualquier mecánico te dirá que no es recomendable operar el vehículo con la reserva por mucho tiempo, ni frecuentemente. Lo mismo sucede con nosotras, la diferencia es que nuestro tanque lo llenamos cada noche.

Recién me sucedió esta semana. Varias noches continuas me acosté 10-15 minutos tarde. Nada significativo, ¿verdad?, pero en realidad iba arrastrando una pequeña brecha, que se iba acumulando.

Una noche terminé acostándome una hora más tarde de mi horario usual, y no logré que mi cerebro se desconectara, así que no tuve un sueño tranquilo. Resultado: me pasé el día cabeceando, con una pesadez inmensa en mi ser que debía arrastrar conmigo a donde fuera, y no fui para nada productiva. No obtuve la cantidad de sueño necesaria para descansar, porque aunque fue ‘solamente una horita’ existe un efecto acumulativo. Y sobre eso, la calidad de mi sueño fue pésima.

¿Quién no ha estado en esta situación más veces de las que quisiera? Es una queja constante en nuestra sociedad: insomnio, pocas horas de sueño o la sensación de que no descansamos a pesar de haber dormido toda la noche.

En el artículo anterior mencioné algunos beneficios del descanso, pero cuando se trata del sueño nocturno, entran en juego más factores y procesos corporales, vitales para la salud. La falta de sueño efectivo puede colaborar en el desarrollo de enfermedades cardíacas, obesidad, desequilibrios hormonales, diabetes, infertilidad, falta de concentración y memoria. 

Dicho de la manera más clara posible, necesitamos del sueño, en calidad y cantidad, para vivir.

No debería ser negociable, pero de alguna manera creemos que podemos reponer el tiempo de sueño o que no es tan importante, y estas creencias influyen considerablemente en nuestras decisiones de cada día.

Hay una gran lista de cosas por hacer para el día siguiente y entonces tratamos de tachar la mayor cantidad posible. En realidad, esa lista no desaparecerá hasta el último día de nuestras vidas. Esa nos es excusa, es necesario priorizar y no sentir culpa por lo que no se hizo. 

Repite conmigo: “Hago lo que puedo hacer y dejo ir el resto. Mañana será otro día”.

La tecnología omnipresente nos llama constantemente (“solo un último vistazo al -correo, Twitter, IG, FB, etc.-” o “solo un capítulo más de esa serie en Netflix”). Seamos honestas, ese último vistazo puede significar fácilmente 30 minutos de nuestro preciado tiempo…

Entonces, te presento tres nuevas verdades para tu vida:

  1. El tiempo debe manejarse como el dinero. No lo gastes en lo que no vale la pena o no lo gastes si no te alcanza. Aquí no hay tarjetas de crédito.
  2. La calidad es tan importante como la cantidad. Si no completas todo el ciclo del sueño, no descansas, ni reparas tu cuerpo.
  3. El sueño perdido no se puede reponer. No se pueden acumular horas-sueño en el fin de semana para que nos duren el resto de la semana, ni compensamos la falta de sueño de lunes a viernes con dormir hasta tarde el fin de semana. Aunque, la excusa puede permanecer, entre tú y yo 😉

Con esto no estoy sugiriendo para nada que recurriras a medicamentos para lograr dormir. Lejos de resolver la causa, complican el problema. Hay varias opciones naturales que te pueden ayudar. Te presento algunos cambios que puedes implementar para optimizar tu sueño y el de tu familia.

  • Rutina para dormir: Tus hijos usualmente tienen una; tú también deberías. Tu cuerpo funciona y crece con los ciclos o los ritmos. Acuéstate y despiértate siempre a la misma hora. El horario en que el sueño es de mayor beneficio es entre 10:00 pm a 2:00 am. Asegúrate de estar dormida durante este período. Tu rutina también debería incluir alguna actividad para desacelerar y relajarte (orar, meditar, un leve automasaje, estirar los músculos).
  • Luz artificial al atardecer: Lo ideal es eliminarla, pero yo sé…no suena realista. Al menos, deberías apuntarle a eliminar la luz azul de los electrónicos (TV, computadora, el celulaaaar), y cualquier luz ya al acostarte, incluyendo la del despertador. Esto es válido para toda la familia. Si es absolutamente indispensable utilizar la computadora, existen en el mercado anteojos especiales para bloquear esta luz. Pero, ¿por qué esta luz en particular? Resulta que tiene características similares a la luz del día, y eso confunde a nuestro relojito interior. Es medianoche, pero nuestro cuerpo no duerme porque cree que aún es de día. De paso, desconecta el wifi durante la noche. ¿Para qué necesitas la radiación electromagnética mientras duermes? 
  • Luz natural durante el día: Mantener calibrado tu relojito interior también incluye recibir suficiente luz natural directa durante el día (al menos 30 minutos) o tu cuerpo no logra atinar cuándo es de día y cuándo de noche.
  • Temperatura del cuarto: Esto es un poco gusto personal y las circunstancias en las que te encuentres, pero en general, deberías preferir temperaturas más bajas. Idealmente por debajo de 21°C (70 Farenheit), porque facilita la producción de hormonas del sueño. 
  • Cafeína: Elimina el consumo de cafeína después de la 1:00 pm. Talvez tú creas que no te afecta, pero en realidad podría estar afectando la calidad de tu sueño, más que tu capacidad de conciliar inicialmente el sueño.
  • Alimentación: El ciclo del sueño es dependiente de hormonas. Cualquier factor que las afecte, afecta nuestro sueño para bien o para mal. Tu alimentación debería incluir grasas saludables (aguacate, aceite de coco y de oliva, mantequilla, huevos) y no aceites vegetales refinados, proteína de buena calidad, y la eliminación o, al menos, reducción de los azúcares.
  • Hidratación: Procura hidratarte continuamente durante el día, con agua, licuados, sopas, y a través de frutas y verduras. Reduce el consumo de agua dos horas antes de dormir para evitar levantarte durante la noche.

Si tienes niños pequeños, haz lo mejor que puedas y no te frustres. La ventaja es que varias de estas recomendaciones les ayudan a ellos a optimizar su sueño. 

Dormir es más importante que el ejercicio y tu alimentación. ¡Por favor, hazlo una prioridad! Encuentra maneras de implementar una a una las recomendaciones de arriba. Cada pequeño cambio tendrá un gran impacto en tu salud y la del resto de tu familia.

¿Tienes problemas para conciliar el sueño o para mantenerte dormida durante la noche? ¿Cuál es tu rutina de sueño? ¿Algún buen tip? ¡Comparte en los comentarios!

Con cariño,

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Teco dice:

    En cuanto al ejercicio físico, aerobics Zumba; son estos recomendables dos horas antes de acostarse?

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    1. harmoniagt dice:

      Hola! Los estudios indican que la mejor hora para ejercitarse es temprano en la mañana. Incluso 5 minutos de ejercicio ayudan a regularizar nuestro relojito. Sin embargo, si la mayor cantidad de ejercicio se hace más tarde en el día, lo ideal es que este sea 3 hrs antes de acostarse.

      Me gusta

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