¿Segura que tu casa está limpia?…

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En nuestro día a día, sea en la casa, en el trabajo o, incluso en nuestro medio de transporte usual, estamos constantemente en contacto con millones de diferentes sustancias que pueden apoyar o lastimar nuestra salud. Hay muchos contaminantes que requerirían de un esfuerzo colectivo para poderlos eliminar de nuestra vida, pero nosotras tenemos control sobre lo que utilizamos en nuestra casa.  Y este mes, el tema es, precisamente, cómo podemos rodearnos de una atmósfera más limpia en nuestro hogar, porque el cuerpo no recibe toxinas únicamente de lo que comemos, también pueden ingresar a través de nuestro sistema respiratorio y de nuestra piel. Te daré siete acciones que puedes realizar para reducir el nivel de toxinas en tu casa.

Nuestra casa puede parecer limpia, pero, dependiendo de los productos que utilicemos para eliminar el polvo o la suciedad visible de las superficies de nuestra casa, podríamos estar impregnándolas con un coctel de químicos; al mismo tiempo, otras sustancias quedan suspendidas en el aire, incluyendo ese aroma que acompaña los diversos productos comerciales de limpieza. La verdad es que todo lo que nos rodea libera sustancias que se quedan en el aire interior de nuestra casa. Este aire está de dos a cinco veces más contaminado que el del exterior, porque los contaminantes se distribuyen en un espacio cerrado y mucho más pequeño.

Los efectos que estos contaminantes tienen en nuestra salud pueden hacerse evidentes inmediatamente después de tener contacto con ellos, como me sucede a mí. Quienes me conocen personalmente pueden dar fe de mi renuencia a los perfumes y demás aromas artificiales que se usan cotidianamente; casi inmediatamente termino con dolor de cabeza y náusea. Pero, existen otros efectos que no necesariamente conectamos con algún producto en particular, porque se hacen evidentes en un período de tiempo más largo, y pueden ser mucho más graves y debilitantes que una irritación de ojos o garganta, náuseas y dolores de cabeza. Una exposición constante a ciertos químicos en plazo de meses o, incluso años, puede dar lugar a discapacidades cognitivas, alergias, enfermedades respiratorias, desórdenes hormonales, enfermedades cardíacas y cáncer. Cada cuerpo reacciona de diferente manera, pero es indiscutible que, por el bien de nuestra salud, debemos mejorar la calidad del aire que respiramos a diario.

La primer medida que puedes tomar es muy sencilla, y el mayor reto es simplemente que la conviertas en un hábito. Ventila la casa diariamente, por el mayor tiempo posible. Si hay alguien en tu casa durante el día, es mejor mantener las ventanas abiertas. Si no, es imprescindible que, al menos, lo hagas en la mañana al levantarte y hasta justo antes de salir, y al regresar. Incluso en días muy fríos o lluviosos, algunos minutos pueden hacer una diferencia.  Con esta simple acción permites que haya un recambio en el aire de tu casa, y las toxinas acumuladas puedan salir.

Deja los zapatos afuera, o en la entrada de tu casa. Piensa por un momento en todas las superficies por las que caminas a diario, y cuántos químicos y materia orgánica se encuentra en estas superficies. Por ejemplo, todos los residuos del combustible quemado por los vehículos quedan en las aceras o parqueos que utilizamos. Nuestros zapatos recogen todo esto y luego lo distribuimos en nuestra casa, con cada paso que damos. Muchas culturas alrededor del mundo tienen esta práctica, y no entienden por qué nosotros vamos por todos lados en nuestra casa con los zapatos que utilizamos para el exterior. Como todo cambio, requerirá persistencia y paciencia, pues es difícil ‘cambiar el chip’ después de tantos años de hacer lo mismo. Puedes optar por destinar un par de zapatos exclusivamente para ser usados dentro de tu casa, o puedes decidir descalzarte completamente. La segunda opción trae consigo beneficios adicionales para la salud de la columna vertebral y la posición corporal en sí. Esto es especialmente importante en el caso de los niños, pues sus pies están en desarrollo. 

Coloca plantas en el interior de tu casa. Las plantas son una arma muy útil y agradable para desintoxicar tu casa. Si nos vamos de regreso a las clases de ciencias en la primaria, recordarás que ellas absorben el dióxido de carbono y liberan oxígeno, pero ciertas especies son particularmente buenas para remover vapores químicos y toxinas presentes en los interiores. Existen hasta 50 especies, pero las siguientes ocho se encuentran y crecen en nuestra región, y son especialmente efectivas en purificar el aire: ficus (Ficus robusta), espatifilio (Spathiphyllum Wallasii), arecas (Chrysalidocarpus lutescens), palmera china (Raphis excelsa), hiedra inglesa (Hedera helix), tronco de Brasil (Dracaena fragrans), palmera bambú (Chamaedorea seifrizii), y sansevieria o lengua de suegra (Sanseviera trifasciata). El mantenimiento suele ser mínimo, por lo que hasta a las que eso de las plantas no se nos da podemos mantenerlas en buenas condiciones. Así que, ahora tienes una razón más para adornar tu casa con estas plantas, que seguramente has visto antes. 

Seguramente has oído hablar del Bisfenol A, mejor conocido como BPA. Hace algunos años se prohibió el uso de este compuesto en productos plásticos para bebés y niños. Sin embargo, es igual de dañino para los adultos, y aún se encuentra presente en otros productos plásticos, incluyendo el film plástico que utilizamos para cubrir nuestra comida, o las bolsitas resellables. Existen una gran variedad de recipientes y productos plásticos y de duroport que indican estar libres de BPA; la mala noticia es que estos no están libres de otros compuestos que igualmente liberan tóxicos hacia los alimentos con los que tienen contacto. Algunos de estos tóxicos afectan negativamente nuestras hormonas puesto que tienen propiedades similares a los estrógenos, mientras que otros incluyen metales y otros elementos que reemplazan minerales importantes en nuestro cuerpo y afectan nuestro sistema nervioso. Las altas temperaturas, la exposición a la luz del sol y los medios ácidos aumentan la liberación de estos tóxicos; es decir, no los utilices para calentar comida en el microondas, ni los utilices para guardar alimentos ácidos, como vinagre, salsa de tomate, jugo de cítricos. 

Claramente, los plásticos no son amigos de tu cuerpo, ni del medio ambiente. Sustitúyelos por vidrio o acero inoxidable. Dado que los plásticos han tomado mucha relevancia en nuestro día a día en los últimos años, es iluso y poco realista pensar que los desapareceremos rápidamente. Requiere una inversión considerable y encontrar los mejores sustitutos, por lo que te recomiendo hacerlo gradualmente. Empieza con los que utilizas para calentar comida en el microondas, y con la famosa botellita desechable con agua. Esta última tiene la desventaja de que para cuando tú la recibes ya ha sido asoleada varias veces, y además, se ha descubierto que contiene microplásticos que te tomas junto con tu agua 😲(yo sé, horrible verdad!). Mejor compra un pachón de acero inoxidable o de vidrio, y rellénalo.

Cuando compres tus alimentos y demás productos, prefiere los que vienen en empaque de vidrio; al terminarlos, puedes reutilizar los recipientes. Para sustituir el film plástico existe la opción de envolturas de tela cubiertas de cera de abeja.

Dentro de quince días te presentaré las últimas tres acciones para desintoxicar tu casa, pero desde ya puedes empezar con estas cuatro.

Me encantaría leer en los comentarios si tienes alguna duda o sugerencia, o conocer tu experiencia con algunos de estos cambios.

Con cariño,

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