Rompe el molde

¡Hola de nuevo! ¿Contaste cuántas diferentes constelaciones formas durante tu día? ¿Cómo te fue?

En el blog anterior, te mencioné que nuestra mentalidad sobre el movimiento debe cambiar. Debemos pasar de las recomendaciones usuales de hacer cierto tipo de ejercicio durante 30 o 60 minutos y luego pasar el resto de nuestro día básicamente sedentarios, sin mover buena parte de nuestro cuerpo, a buscar activamente maneras de mantenernos en movimiento sin una estructura o tiempo determinados durante todo el día

Bueno pues para que eso suceda, debemos empezar por escoger mejor nuestra vestimenta. Trata de utilizar prendas de vestir que te permitan un rango amplio de movimiento, es decir, si tienes una chaqueta bastante tallada no podrás levantar tus brazos por encima de tus hombros, por ejemplo.  El calzado también importa. A mí me encantan los zapatos, así que entiendo si mueres por usar esos que tienen tacones súper altos de aguja y que tienen una forma puntiaguda al final del pie. Se ven encantadores y no quieres cambiarlos, pero puedes al menos alternarlos con unos zapatos más cómodos para utilizar mientras estás trabajando en tu escritorio o en una llamada telefónica, y dejar los altos para cuando debas atender a una presentación o una reunión. Los zapatos cómodos pueden mantenerse en tu lugar de trabajo, con lo que te será más fácil cambiarte en cada oportunidad.

Busca maneras de reducir el tiempo en que estás sentada:

  • Cuando realices una llamada, puedes hacerlo parada, moviendo tus pies, piernas, brazos, cuello y cintura, arqueando tu espalda o agachada hacia adelante. La persona con la que hablas no se dará cuenta, y estarás agregando flexibilidad y fuerza a tu cuerpo.
  • Busca maneras para eliminar progresivamente el uso de la silla. Si te es factible, dependiendo del ambiente de trabajo y tu puesto, puedes utilizar tu computadora en el suelo por un momento. Si no, puedes utilizar cajas o libros para elevar tu computadora, de manera que puedes utilizarla si estás parada. Al inicio seguro que se sentirá extraño (y hasta puede que te vean extraño!) pero si vas agregando minutos cada día o cada semana, poco a poco se hará más fácil. Recuerda que cada minuto cuenta.

También puedes moverte mientras estás sentada.

  • Siéntate en la orilla de la silla y no recostada en el respaldo, mueve tu cuerpo hacia los lados mientras estás sentada, cruza una pierna y luego la otra, acerca una rodilla a tu cuerpo y luego la otra, gira los tobillos en la dirección de las agujas del reloj y viceversa.
  • Puedes tener una pelota de tenis en tu oficina y con el pie descalzo girarla mientras trabajas.
Photo by Bench Accounting on Unsplash

Cada cierto tiempo, levántate y camina:

  • Ve a rellenar tu vaso de agua o taza de café en lugar de tener tu pichel, pachón o termo en el escritorio. Puede que pienses que eso es una pérdida de tiempo y que te hará menos eficiente, pero en realidad el movimiento te permitirá ser más creativa y productiva. Cuando te levantes, mueve tus brazos para arriba, para abajo, a los lados, para enfrente y atrás. Mueve tus manos empuñándolas y relajándolas, esto es muy útil si utilizas por mucho tiempo tu teclado y mouse. Tu pelota de tenis también puede servir para apretarla con las manos mientras caminas.
  • Si tienes que conversar con algún colega, ve a su lugar en vez de llamarle por teléfono o mandarle un correo. Invítalo a caminar mientras platican.

Si debes leer, puedes hacerlo parada, haciendo sentadillas, sentada en el piso o incluso acostada (si te es factible); mientras lo haces, mueve otras partes de tu cuerpo (pies, piernas, cintura, hombros, brazos, muñecas, dedos). Busca oportunidades para pequeños movimientos, tu cerebro está en uso, pero tu cuerpo también. 

Si vas a revisar tu teléfono, súbelo para que quede a la altura de tus ojos, arriba de ellos o incluso muy abajo pegado a tu cuerpo.  Ponlo hacia la derecha o la izquierda y no enfrente de ti. De esta manera le estarás dando un mayor rango de movimiento a tu cuello, brazo y hombro.

Busca maneras distintas de movilizarte durante el día:

  • Utiliza las escaleras en lugar del elevador; aunque sea un solo piso, ese movimiento cuenta.
  • Parquea tu carro más lejos de la entrada.
  • Corre o trota en lugar de caminar.
  • Si vas a hacer alguna compra, lleva tus bolsas (en lo posible, claro) hasta el carro en lugar de utilizar la carretilla. 

En estos tiempos en que el tráfico nos forza a estar cada vez más tiempo en nuestros carros o en el bus, busca maneras de mover tu cuerpo aunque estés sentada. Mucho del tiempo en el tráfico es tiempo muerto, pues en una cola es poco lo que realmente debes maniobrar tu vehículo; sácale provecho. Pon música y baila mientras manejas, mueve tu cuello, sube y baja tus hombros, tus manos (aprieta y relaja tus dedos), mueve los brazos en todas direcciones, gira tu cintura. 

En tu casa, que el ambiente es más relajado que el de la oficina, puedes quitarte los zapatos y caminar descalza. Eso le da libertad a todos los músculos y articulaciones de tus pies de moverse de otras maneras que si están encasillados dentro de un zapato. Siéntate o acuéstate en el piso, estírate mientras haces la comida o mientras platicas de los acontecimientos del día con el resto de tu familia. ¡Involúcralos!

Los fines de semana, busca opciones para salir a caminar, mejor si es en un terreno disparejo como el campo o la grama. Puedes hacer jardinería, o jugar con tus hijos. 

Como ves, no necesitas de equipo y vestimenta especiales para aumentar tu movilidad, es cuestión de buscar oportunidades para llevar a cabo tus tareas usuales de manera inusual, al menos para los estándares actuales. Seguramente te sentirás extraña al inicio, pero poco a poco notarás el cambio en la facilidad de movimiento que conseguirás para tu cuerpo. Puedes iniciar la discusión sobre la importancia de moverse en tu ambiente de trabajo cuando te pregunten qué estás haciendo y por qué. De esa plática pueden surgir nuevas prácticas y más flexibilidad en tu ambiente de trabajo. ¡Anda, te invito a que rompas el molde y te muevas!

Si realizas algunos de estos cambios, me gustaría saber cómo te fue y qué cambios has percibido en tu cuerpo. Escríbeme en los comentarios.

¡Hasta la próxima! Un abrazo,

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